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jueves, 4 de febrero de 2016

"Flor del almendro"








Flor del almendro

Flor del almendro temprano:
preliminar inocencia.

Aún no ha hecho el frío cano
discursiva su abstinencia.

Aún la verde diligencia
es ociosidad sutil;
y ya, a pesar del hostil,
en su detrimento, enero,
por su testigo primero
se propone blanco abril.

Miguel Hernández




Sea este poema preludio del libro que en breve se hará público con los textos redactados antes, durante y después del "I Encuentro de reflexión sobre Revolución Integral". 

Con él pongo un punto y seguido a mis entradas regulares (por periódicas y si acaso por su calidad ;-)) en el blog... Vamos a preparar el encuentro 2016, en el que os invito a participar: ¿Empezamos a pensar en el segundo encuentro?



jueves, 10 de diciembre de 2015

2015 Año internacional de los suelos. Día a día por los bosques.

La  Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) declaró 2015 como el Año Internacional de los Suelos (A/RES/68/232) y el 5 de diciembre como su Día Mundial.




Desde una perspectiva utilitarista y pensando solamente en términos de rendimiento, remarcan la necesidad de mantenerlos sanos y productivos… me temo que para poder sobreexplotarlos mejor. 

Un eslogan tan pobretón como “Suelos sanos para una vida sana” y seis puntos claves, los dos primeros, como digo, con el concepto “producción” en su enunciado, o frases como “los suelos producen servicios ecosistémicos que permiten la vida en la Tierra”, hacen sospechar de la nula naturaleza trascendental y valiosa que tienen sus campañas, siendo más bien una alcantarilla para millones de euros. Posters, infografias y material promocional que no falten. Y que se puedan compartir en un solo click, al instante, “para contribuir al debate sobre los suelos”. Hala, ya nos podemos tumbar en el sofá… 

Aunque si sólo fuera este aspecto, lo del gasto en euros para decirnos que los suelos son un “servicio” que hay que conseguir que esté “sano”, el que fuera negativo para generar verdaderos compromisos transformadores de la realidad, sería simplemente una cuestión de recursos dilapidados, que no es poco. Pero el peor efecto, por profundo y efectivo sobre la gente común, es la desactivación que provoca. 

Por una parte, al hacernos pensar que ya son ellos, las “administraciones” llenas de expertos, las que están, o deberían estar, por la labor de asegurar nuestro bienestar, con sus campañas, leyes, comisiones de trabajo, cumbres internacionales,... nos dejan en un estado mental de desmovilización, es decir que nos hacen creer que no está en nuestras manos hacer algo importante, que son cuestiones que nos superan, cuando el cuidado de la naturaleza y de las personas ha sido por siglos responsabilidad de todas y cada una, del individuo y de la comunidad. Sin delegar en nadie.

Por otra, nos proponen una serie de acciones nimias, auténticas chorradas, tecno-optimistas e insustanciales o bien propuestas grandilocuentes, de discurso que nada quieren decir en realidad, pero podemos caer en la trampa de pensar que lo que pasa es que nosotros no somos capaces de entenderles, no que sus mensajes sean inútiles e inoperantes (para de verdad ayudar a mejorar la calidad de los suelos).

Una especie de galimatías que se busca compartamos como loros, porque dan como solución la “gestión sostenible de los suelos” (¿Mandeeee? ¿eso qué es lo que es? solo un gran experto puede acometer una tarea que así se denomine ¿no?): “Detener la degradación del suelo”, “Aumentar la inversión en la gestión sostenible de los suelos”, “Usar los nutrientes sabiamente”, “Establecer sistemas de información de suelos” … y por supuesto la “Promoción / Sensibilización”, más bombardeo con propaganda vacía de contenido útil y de efectos auténticamente positivos. Las frasecillas entrecomilladas no me las invento, las copio literalmente de los materiales que han elaborado, los que se suponen son la élite de los científicos y técnicos que desde la FAO velan y se desviven en la “lucha” y el objetivo de conseguir un suelo perfecto (o un aire, o unas aguas,... lo que toque ese año).

Como nada de lo que proponen es aplicable ni eficaz (no son las acciones puntuales, desconectadas e insignificantes lo que provocaría los cambios radicales necesarios), no hace más que aumentar nuestra certeza de que nada podemos hacer, aunque tenemos el consuelo de quedarnos tranquilos puesto que pareciera que con estar “informados” y repetir lo que proponen podemos descansar la conciencia. Todos los esfuerzos educativos, más bien propagandísticos, que se hacen en lo que parece una "buena causa" se consideran a priori y sin apenas reflexión como positivos, cuando todo lo que no llama a la autonomía personal son maniobras que se sirven del sentimiento de solidaridad o ganas de ayudar de la población pero sin resultados tangibles y favorables ni en el cuidado de los suelos ni en ningún otro tema.

Hay que partir de que el planteamiento de base también es incorrecto. No se puede tratar el tema del suelo de manera aislada, solo relacionando al menos cinco realidades se puede empezar a afrontar de manera certera y efectiva el deterioro edáfico: agricultura, bosques, aguas, ciudades y suelos. 

La degradación del suelo, esto es la erosión, la pérdida de materia orgánica (sobreexplotación), la salinización y sodificación (riego incorrecto), la acidificación (repoblación perjudicial, ejemplo con coníferas), la compactación (por ejemplo por el uso de pesadas máquinas), la contaminación (que llega hasta el ser humano por la cadena alimentaria), la desertificación, el agotamiento de los acuíferos,... hay que relacionarla directamente con las actividades realizadas por el ser humano, que en nuestras sociedades (y cada vez más en todo el planeta gracias a esta globalización alientante y destructora de los pueblos primitivos y de los parajes vírgenes) están en contra frontalmente de lograr las modificaciones sustanciales y radicales que son necesarias para la mejora y la revitalización de los suelos, y de todos los elementos necesarios para la vida.

Es un poco más retorcido aún porque el mismo sistema que lanza y sustenta estas campañas es a su vez la razón última para la degradación del entorno natural al completo, con la complicidad de cada uno de nosotros, que no somos tanto víctimas como sí actores. El capitalismo, la organización social y política a través de estados, omnipresentes y todopoderosos, y sus mega emporios industriales, financieros y empresariales (incluidas las ONG´s que surgen de la misma raíz), forman la estructura de poder bajo la que vivimos y son en el fondo las cuestiones que sin resolver, o al menos dar pasos estratégicamente pensados para la destrucción de esos poderes, nunca permitirán ningún cambio sustancial. 

Aunque el primero de todos ellos debería ser nuestro propio interior y nuestra vida diaria. Buscando el apoyo de los otros, las actividades colectivas, con ilusión compartida y vivencias estimulantes.


Carrasca cerca de Lierta (Huesca)

En el libro “Los montes arbolados, el régimen de lluvias y la fertilidad de las tierras”. Cauac editorial nativa, 2012 (fragmento de “Naturaleza, ruralidad y civilización” Brulot, 2008) que podéis leer aquí (y os recomiendo comprar), se hace un llamamiento a la restauración del bosque autóctono, originario, en la Península Ibérica. A los colectivos, las familias, como círculos de reforestadores conectados para compartir conocimientos y recursos, fuera de las instituciones, que ni quieren ni saben asumir esta tarea.

Y si en vez de llenar el Bernabeu, por poner un ejemplo concreto cualquiera, se fueran a plantar 20 árboles cada uno de los que van al estadio buscando desfogarse… eso harían más de millón y medio de nuevos ejemplares… Imaginemos eso cada 15 días… en algo más de 50 años, solo con este ejemplo, habríamos plantado casi los 2000 millones de árboles que serían necesarios para de verdad hacer algo útil por la mejora de los suelos (y del clima, y de la calidad de las aguas,... y de nuestras vida apagadas y contaminadas). Sí, ya sé que tiene varias pegas, por ejemplo que quizá solo el 20% de los arbolitos plantados prosperaran, pero tomároslo por favor como una metáfora, aunque no es algo imposible: "No hay que renunciar de antemano a la restauración ambiental por sus dificultades" ("Sobre el objeto y la viabilidad de la restauración ambiental" 2011)(1). 

¿Os imagináis al padre, o quién sea, preparando semillas para repoblar el monte en cuanto el bebé en camino sea algo mayor en vez de comprar la camiseta del equipo de turno pensando en cuándo lo podrá llevar al estadio?

Como dicen en esta noticia, en vez de tanta competición idiota ¿para cuándo el orgullo de ser habitante del territorio que mejor y más reforesta y mayor cuidado pone en sus bosques? (luego hay una cara B, como en todo, y desmoraliza ver que lo que han plantado en Filipinas lo han hecho buscando la productividad de las especies y el rendimiento específicamente económico, pero bueno… así somos, cara y cruz en cualquier aspecto. Con reflexión y flexibilidad para mejorar nuestras tácticas y estrategias nos equivocaremos algo menos). 

Claro está que con poner unos pocos arbolitos no estamos cambiando el mundo, pero si hacemos que forme parte de una estrategia mayor, si con ello, con la acción conjunta, damos alimento a otra serie de valores que vayan en contra de los que nos rodean y nos dañan y así nos descubrimos capaces y valerosos, el beneficio será para cada cual y a la vez para todas.

Porque los bosques son la vida y la libertad. En este mundo moribundo busquemos regenerar el suelo con la sombra de los árboles. Tendremos que ayudarles a crecer de nuevo.


Mi amigo José María Peiró enlazó un manual con buenas ideas e información útil ¡gracias!: "El buen sembrador", libro con técnicas y consejos para la replicación de árboles.



(1) Enlazo este artículo por algunas de sus ideas y por los ánimos que da a actuar aun pensando que es una utopía, pero no estoy de acuerdo con la solución estatolátrica y científico-técnica del autor, Alfredo Ollero Ojeda). 


Editado: acabo de descubrir este blog Plantar árboles y arbustos que está lleno de interesante información y muy buenas ideas... Iniciativas así son mucho más coherentes y útiles que todas las campañas institucionales. ¡Y menuda guía más buena! "Árboles autóctonos"

jueves, 29 de octubre de 2015

"El comú català." La historia de los que no salen en la historia

Se acaba de publicar el libro de David Algarra Bascón "El comú català. La història dels que no surten a la història".

Un título que me parece todo un acierto, una declaración de intenciones que se materializa en esta obra que rescata del pasado unas formas de vida que son ninguneadas por la historiografía oficial.

David tiene el interés de llegar a saber, y luego compartir, con ilusión por hacer un trabajo bien hecho. Este ingeniero informático se ha lanzado a recopilar, leer, reflexionar, conectar, entender y por último escribir. Costeándolo de su propio bolsillo, con un esfuerzo que solo saben las personas que hacen algo parecido, ha conseguido pese a todo tipo de dificultades, censuras incluidas, que vea la luz y podamos aprender, disfrutar... e inspirarnos.

Ya solo el hecho de que se edite es de por sí motivo de alegría, pero es que además trata un tema imprescindible para mirar al pasado con ganas de transformar el futuro.

Está en catalán, lengua propia de los territorios que ha estudiado, y como no lo hablo, de momento no lo he podido leer por completo (hace cuatro días que tuvo la gentileza de regalármelo y me cuesta más tiempo, pero está tan claramente expuesto que se sigue muy bien siendo castellanoparlante, también ayuda el glosario que aporta). Lo haré y quizá vuelva a escribir sobre él.

Si tiene suficiente apoyo, se hará la traducción al español y servirá aún más como ejemplo para otras zonas, para que otras personas se animen a dar luz sobre el tema de la propiedad, las relaciones políticas y económicas, los modos de distribuir la riqueza, de compartir las tareas y los bienes, de cuidar del entorno,... hay tanto por descubrir en un pasado que ha sido ocultado hasta casi hacerlo desaparecer...

Esta es la reseña de la contraportada (traducida por Joan Enciam):

«El título de este libro tiene una razón de ser: se centra en las personas, que son las que crean todas las manifestaciones humanas, en contraposición con el economicismo y la veneración general del poder oligárquico, imperante de la actualidad, que las deja en un segundo término. El común es mucho más que la suma de los vecinos de un lugar, es, también, la estrecha solidaridad, surgida de la interrelación y los numerosos vínculos que produjo un colectivo que, al margen de los otros poderes, en gran parte decidía su propio futuro. Si la historia no habla demasiado de éste es porque la escriben los vencedores, es decir, porque el común perdió. Pero, este común es en buena parte responsable de la cultura y de la lengua que hemos heredado, y es razonable que forme parte de nuestro patrimonio histórico cultural, expresión de la identidad de un pueblo. En estas páginas, buscamos este reencuentro, intentando adentrarnos en la historia del común catalán, la historia de los que no salen en la historia.»

Y el prólogo del libro se puede leer aquí: "Publicación del libro <<El comú català>>"


banner elcomu



Tiene web "El comú català" (http://www.elcomu.cat/) y allí se puede descargar gratuitamente o bien pedir el libro en papel (12 €).

Un libro sobre héroes y heroínas anónimos cuya forma de vida, con aciertos y errores, hay que conocer y comprender. Para continuar con la lucha contra la desaparición de una civilización y en busca de la revolución.









jueves, 23 de julio de 2015

Los fueros del Sobrarbe y los orígenes del pueblo aragonés


Escut del Sobrarbe.svg

“Vos mas que nos, pero nos, juntos, mas que vos”

El ejemplo de nuestros antepasados, que lograron organizarse, resistir y crear un grupo humano en contra de la opresión a la que les quería someter el nuevo poder imperialista, después de haber desafiado a romanos y visigodos, nos sirve de estímulo para pensar en cómo enfrentarnos hoy al reto de la revolución.

Por el momento nos contentamos con conocer un poco mejor el caso del pueblo aragonés altomedieval.



Viene de aquí.


jueves, 28 de mayo de 2015

I Encuentro de reflexión sobre Revolución Integral. Después.






A primeros de mayo de 2015 tuvo lugar en Miraflores de la Sierra la reunión de más de cien personas, entre ellas una docena de niños y niñas, en lo que dimos en llamar "I Encuentro de reflexión sobre Revolución Integral".

La iniciativa personal de algunos amigos y amigas de Félix Rodrigo Mora hizo posible la organización de este fin de semana largo, punto de encuentro de los voluntarios y voluntarias que ya habían estado aportando sus ideas, textos, tiempo, esfuerzo e ilusión desde mediados de diciembre. La idea era conocernos, pasar unos días juntos y saber qué estaban haciendo otras personas, cómo estaba de vivo el concepto de Revolución Integral, si era algo real o sólo era algo que pulula por ahí en abstracto.
Al ver que David Algarra, al que conocía lo suficiente para saber de su ánimo y espíritu de sacrificio, además de su capacidad intelectual y de trabajo, estaba dispuesto a tirar para adelante, yo tampoco dudé. Había que intentarlo.
Hemos estado también otras personas a las que no conocía de nada, Cada cual con su criterio y disponibilidad hemos trabajado codo con codo. Ha habido muchas risas y mucha atención y amor al otro, junto con mucho tiempo invertido en algo en lo que creemos y que haciéndolo nos ha mejorado y preparado para seguir realizando otras de las metas que nos propongamos.
Entre mis motivaciones personales estaba también la de, de alguna manera, hacer algo por resarcir a Félix de, en particular, los tensos momentos que supusieron la invitación que le hicimos desde la CIAr (y la Asamblea Delicias 15M), pues esa llamada se convirtió en una trampa con los tristes, y de vergüenza ajena, episodios vividos, especialmente en La Birosta (restaurante del que nos echaron a cuatro mujeres y tres hombres sin haber mediado palabra) pero también por el tratamiento hacia su obra y persona por parte de, por ejemplo, Arainfo, sin debate, intercambio libre de opiniones ni derecho a réplica por parte del atacado.
Quería aportar para conseguir hacer del encuentro un reconocimiento a su esfuerzo y lúcido y brillante trabajo en un buen ambiente, de alegría y paz de espíritu. En Miraflores escuché una idea mayoritaria: encontrar, leer y conocer a Félix Rodrigo Mora había cambiado la vida de los que hemos tenido la suerte de entenderle y la ha llenado de entusiasmo. No es nuestro gurú ni un ídolo, pero le reconocemos su quehacer, que inspira el nuestro. No sé si llegó a ser un tiempo para su confortación personal, en ningún momento ha expresado nada parecido, pero creo que sí lo fue de sosiego y buenos sentimientos hacia él.

Elegimos con cuidado cómo llamarlo. Por una parte el concepto de Revolución Integral es utilizado por varios y variados grupos que no tienen porqué estar de acuerdo por completo, pero ese par de palabras, revolución como insistencia en que los cambios deben de ser radicales y no una simple búsqueda de mejoras o reformas, e integral como sinónimo de completo, total, complejo, reúnen la fuerza necesaria para llamar la atención y contener por sí mismas el significado básico de lo que perseguimos y nos une. Por otra parte, el uso de la palabra reflexión (y el programa estructurado tal y como lo propusimos, trabajamos y llevamos a cabo en la medida en la que fuimos capaces de hacerlo) era una declaración de nuestras intenciones. No sólo era una fiesta de convivencia, celebrar que nos habíamos encontrado, sino que asimismo queremos pensar juntos, colectivamente, además de de manera individual.
En estos tiempos de aceleración y apresuramiento, situarnos en la reflexión, calmados, alegres e inspirarnos los unos a los otros, no dejarnos arrastrar, buscar los temas claves, las fórmulas para comunicarnos, para difundir, estrategias y tácticas, nos parecía el mejor camino y forma de hacer las cosas.

El nombre, detenidamente pensado, los contenidos, elaborados, reflexionados, elegidos, el lugar, gracias a María García Marcos, perfectamente escogido, en plena naturaleza, con recuerdo de haber sido un lugar más indómito, y con espacio suficiente para estar juntos pero no revueltos, creo que son parte de los aciertos del encuentro.

Se me quedó una espinita, no tuvimos en cuenta cómo los niños y niñas podrían haber aportado al encuentro, aunque sólo fuera al hacer que personas que no tienen trato diario con ellos se sintieran por unas horas al menos contagiados de su espíritu que como dijo Marcos Gay es el de "lo que haya que hacer, se hace", así que no reservamos un espacio para ellos y ellas, sin embargo para los que los observasen estoy segura de que fue otra fuente de aprendizaje y de contagio de su entusiasmo.
Otra cosa que hubiera hecho diferente sería haber definido las reglas de la asamblea de forma explícita. Sólo lo hicimos de manera implícita y autoasumida, sin exponer y consensuar nuestras herramientas y formas de llevar las reuniones desde el principio y además dando por supuesto que al haber estado accesible desde varias semanas antes, era un programa aceptado por todos y todas.
Nos falta mucho para recuperar al sujeto que era capaz de organizarse en concejo abierto y comunal. Seguiremos profundizando en este aspecto cuando se dé ocasión o la propiciemos. Lo mismo que si hay ética personal y social no hacen falta leyes, si cada uno se responsabiliza de sus actos, con respeto a los demás, la intervención necesaria sería mínima. Hacia ese estadio deberíamos caminar.

Quisiera expresar un deseo, me gustaría que nadie se marche, que sólo sumáramos, somos necesarios todos y todas. Tenemos la mejor de las disponibilidades para hablar y entendernos antes de pensar que ésto no va con nosotros. El grupo es relativamente grande y seguro que cada cual encontrará a alguien o algunos que le comprendan. No lo sabemos todo, nadie, así que cada cual enseña a la vez que aprende, he aquí lo que creo que es una de nuestras fortalezas, además de no ser una organización jerarquizada, de ser plurales pero no como definición o declaración de intenciones, sino porque en el encuentro nos dimos cuenta de que simplemente es así y estábamos de todas las clases sociales, ambientes, trayectorias vitales, niveles económicos, lugares geográficos, edades, hombres, mujeres,... como debería ser de continuo para poder sentir que nuestra vida es más plena.
Sé, porque algunas personas han tenido la generosidad de escribirme para contármelo, se lo agradezco mucho, que este tiempo juntos ha removido las entrañas de algunas, les ha hecho plantearse nuevos retos y se sienten mejor porque saben que no están solos o solas. Para mí misma también hay un antes y un después.

Ahora, tan cercanas las elecciones municipales, pienso que es muy bonito tener ilusión, esperanza y proyectos sin tener que votar para creer en algo, tener cerca a personas en las que confío y me enseñan tanto, no tener dudas con David, Félix, Irene, Laia, Prado, Karlos, Juana, María, José Manuel, Marcos, Miguel, Jesús, Anna, Ricard, José María, César, Carmen, Roberto, Ramón, Ricardo, Neus, Jara, Vanesa, Héctor, Concha, José Francisco, Antonio, Isa, Tania, Xavier, Alejandro, José Luis, Felipa, Diana, Pere, Tatiana, Javier, Kiko, Afri, Noelia, Eduardo, Carlos, Cristina, Óscar, Juan Carlos, Ángel, Alfredo, Belén, Alberto, Álvaro, Laura, Wanda, Jorge, Leire, Mónica, Rafael, Joan, Silvia, Ruth, Wiesu,... y tantas otras personas que no pudieron venir pero a las que he ido conociendo...
Cantar con ellos nuevas canciones, que surgen de manera espontánea, sin que haya viejas consignas sino personas reales que sabemos que con buenas intenciones no es suficiente, pero que buscamos cómo hacer las cosas de diferente manera y con mucho amor.

Durante el encuentro intenté mantenerme neutral, conciliadora, imparcial, con lo que en pocos momentos me salí de mi papel como integrante del grupo organizador, ya habrá ocasión de que aporte desde mi propia y personal visión, he aprendido que, aunque me equivoque, es mejor hacerlo sintiéndome segura. No sé si pudo llegar a todos y todas, pero me esforcé por repartir cariño y buenos sentimientos, aunque a veces tuviera que invitar a seguir un orden, no me fue difícil, estaba encantada y entusiasmada de compartir tanto con tan bellas personas como las que conocí.

Para mí estos meses son una etapa de formación, de mejora intelectual, pero también emocional, anímica, espiritual, y de algo así como decisional, poniendo a prueba mis mayores o menores capacidades para saber tomar resoluciones estratégicas y a la vez instintivas.

Lo duro es volver a casa, en la noche del domingo y que tu hija de 6 años te diga: "para qué voy a ir al cole mamá, allí no me enseñan el nombre de las plantas, no me llevan a la naturaleza...". Me queda claro que tengo todo por hacer. Aunque sé que ya he empezado.

Y llegados a este punto declaro aquí mi disponibilidad en la atención a todas y cada una de las persona que puedan requerir de mí; a estar, al menos hasta diciembre de este año, pensando a diario, haciendo de continuo y con la mejor de mis actitudes y capacidades al servicio de impulsar, alimentar y alentar a esta simiente que hemos puesto a crecer. El encuentro continua.
















miércoles, 21 de marzo de 2012

Entrevista a Félix Rodrigo Mora

En el blog La Ventana Esmeralda se transcribe una entrevista hecha a Félix Rodrigo Mora que es perfecta para conocer el pensamiento de este autor imprescindible.

ENTREVISTA A FÉLIX RODRIGO MORA: LA VOZ DE LA DISIDENCIA

La enlazo porque un buen amigo mío me pedía que hiciera una entrada con las líneas maestras del pensamiento de Félix y como no podía ser de otra manera es él mismo, con ayuda del entrevistador, el que explica impecablemente quién es, qué dice y porqué lo dice. Un lujo. Yo no sabría ni por dónde empezar, él lo hace maravillosamente siguiendo un guión excelente.

"La cuestión clave no es qué va a suceder, pues esto tiende a convertirnos en espectadores y en sujetos pasivos, sino qué va a hacer cada uno de nosotras y nosotros, como individuos, y qué vamos a hacer colectivamente".
 ¿Tú lo has pensado? 

"Yo sólo no puedo hacer lo que hay que hacer. Es necesario que se acabe el silencio de los buenos" 

lunes, 6 de febrero de 2012

FÉLIX RODRIGO MORA

Hace más de tres meses que leí por primera vez a este autor, escritor y pensador autodidacta, y desde entonces lo he hecho parte de mi vida diaria. Parece una exageración, pero es así, sus libros han okupado nuestra casa, en la mesilla, en la mesa del comedor, en la estantería (los que tienen obligatoriamente que esperar porque estos libros no se pueden leer de golpe ni con prisas); sus charlas nuestro ordenador y mientras tejo le escucho y aprendo y también pienso. Eso me gusta mucho, que me hace pensar.

No sabría cuál de los cientos de cosas que me ha aportado es la que más se podría destacar, para mí es eso lo relevante, que no se repite, que siempre parece un discurso renovado, vital, basado en la experiencia y en la realidad, en una visión de los hechos históricos que no se enseña en las escuelas ni universidades y que dista mucho de lo que tenemos impreso en nuestras mentes adoctrinadas. Quizá si tuviera que decir algo especial, es que ha renovado en mí la creencia profunda de que el ser humano nace lleno de cualidades y preparado para el bien común, algo de lo que puedo disfrutar al participar en la crianza de nuestros propios hijos y es lo que me llena de motivación para perseguir la revolución de esta sociedad, aunque no la vea, como plantar una semilla de un árbol del que sé que no voy a comer sus frutos.

En sus palabras, el individuo tiene que vivir en un mundo en el que esté en libertad, es el pueblo el que tiene que solucionar los problemas. Recuperar los elementos que hacen a la vida buena, más convivencia y menos funcionalidad, recuperación de la ética, de la inteligencia, ya que la delegación en las autoridades es un colapso de la inteligencia de cada individuo. Cuando es la gente común la que hace suyos los problemas y la búsqueda de soluciones es la forma de aumentar la calidad de las personas, que es la meta de una sociedad bien construida, la calidad integral de los sujetos es la que mide la valía de una sociedad, esta no puede estar definida por la riqueza y la abundancia material.

De la intervención política quizá es, por el tema que trata, un buen artículo para empezar a leerle.
"La lucha política es por su propia naturaleza una pugna de ideas referidas a los procedimientos de gobierno, en nuestro caso para eliminar la opresión y realizar la libertad en un orden sin poder estatal ni clase patronal. Como una sociedad es, y debe ser, plural siempre, las propuestas políticas han de contener formulaciones que realicen dicha pluralidad. Eso diferencia al combate político de la lucha ideológica, en la que se pretende hacer prevalecer un determinado sistema de convicciones. Confundir un tipo de pugna con otro es negativo para ambos. Los totalitarismos unifican política e ideología mientras que los amantes de la libertad las diferencian taxativamente."
"Toda intervención política es, del principio al final, un gran acto de creación, y sólo puede realizarse con mentes creativas por liberadas de dogmatismos librescos y aferradas a lo concreto."

En su blog Esfuerzo y Servicio Desinteresados y su web La vida como esfuerzo y servicio desinteresados  se encuentran escritos y la mayor parte de sus intervenciones públicas en archivos audiovisuales, en los últimos años son muchas. En la web también hay un apartado para las críticas hacia su obra y persona, que él hace públicas pidiendo permiso a su autor y sin réplica por su parte la mayoría de las veces, en su convicción de conseguir una auténtica libertad de expresión.


El miércoles 15 de febrero de 2012 estará en Zaragoza, en La Pantera Rossa "Comprender nuestra época para comprendernos: Crisis, caos, declive de occidente y anuncios de catástrofes. Explorando respuestas y estrategias"


De mi trato con él puedo decir que es una persona afectuosa y atenta, correcta y bien dispuesta, desprendida y, aunque no creo que sus detractores piensen igual, para mí es entrañable.