jueves, 15 de octubre de 2015

Experiencias y tradiciones de Guara

Hace tiempo, ya han pasado dos años, escuché esta entrañable y gratificante charla que tuvo lugar en Bierge (Huesca), dentro de las 4ª Jornadas de la Red de Semillas de Aragón. 

Sin guión, empezando con un poemilla-presentación lanzado al aire con arte, salero y mucha seguridad en uno mismo, Pepito y Alberto nos hablan de sus experiencias, de las tradiciones, de las formas de existencia de antes, de su vida.

Nos cuentan por ejemplo cómo no había horarios para las tareas, se hacían cuando se tenían que hacer, pero turnándose para que no resultaran demasiado pesadas. También había rotación en la administración del molino, "el primero pasaba al último". Por entonces no se usaba el dinero sino que se intercambiaban los trabajos, las ventas se hacían sólo en contadas ocasiones y desde la base de la confianza de conocerse.

Nos hablan de hacer "luceros", manojos de boj secos, que permitían que no se necesitaran los candiles ni los carburos. Muestra de independencia y de talento para aprovechar lo que tenían.

En ese tiempo, lo que se recolectaba era para comer, no para vender y mucho menos para especular. El plantero se lo hacían ellos mismos y se escogían las mejores matitas y se intercambiaban de forma espontánea con los de otros huertos: "Cuando llegó la nueva patata... salían gordas y a montones pero amargas y ni los cerdos las querían."

Las casas eran muy grandes y convivían todas las generaciones y narran cómo el salón se hizo voluntariamente entre los mozos de la zona, para el baile... luego se le fue dejando al ayuntamiento y ya...  

Explican cómo empezó a haber "mucho cambio", se empezó por arrancar árboles y empezó el cereal, por el año 60. Entonces el tractor ya no se compartía y le daban subvención al que más tierra tenía. Se fue implantando la mequindaz, menguando la nobleza de espíritu, y con ello creciendo la avaricia y la envidia.

Salto de Bierge, Huesca


Pueden mirar con orgullo al pasado, sin haber salido de su pueblo más que para la mili, tienen talento, despiertan las risas, conmueven a los que los escuchan, da gusto oír sus historietas llenas de frescura y picardía. Su lenguaje rico y su manera de decir.

Son estas experiencias de un pasado, en realidad tan cercano, lo que nos muestra lo rápido que cambia todo y quizá nos tendrían que hacer parar y reflexionar si el lugar al que nos conduce nuestro frenético ritmo y "progreso" no será mucho peor que ese del que venimos. Es alentadora esta pequeña muestra en la que se ve, aún con sus duras vidas, lo lejos que estaban de la depresión y la energía con la que han conseguido llegar hasta hoy.

Aquí podéis escuchar la charla completa: Pepito y Alberto. Vecinos de Bierge






Y aquí leer el Resumen de las jornadas de la red en Bierge. Muchas gracias también a la Red de Semillas de Aragón.





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